¿Qué Es La Piel Atópica Del Bebé?

Cuando nacen los bebés estos pasan de estar en un ambiente cálido y seguro, a un ambiente externo en el que su piel tardará unos dos años en adaptarse completamente al cambio.

Después de esta etapa la piel se adaptará al mundo exterior, sin embargo la película hidrolipídica del niño todavía muy delgada (hay un grosor más delgado entre la dermis y la epidermis) y las glándulas sudoríparas del bebé aún no estarán del todo maduras.

¿Qué es la dermatitis atópica?

dermatitis atopica en bebes

Esto hace que el bebé tenga mayor sensibilidad en la piel y sea más propenso al enrojecimiento o descamación y a la dermatitis.

En algunos casos se suelen curar de forma natural o con la aplicación de humectantes naturales, pero en otros casos, puede ser la señal de un problema dermatológico como la dermatitis atópica.

La dermatitis atópica, conocida como eccema atópico, es una enfermedad inflamatoria crónica bastante frecuente de la piel, que afecta principalmente a los niños y se manifiesta por la aparición de eritema, escamas y prurito.

Es una enfermedad que afecta a dos o tres niños de cada diez. Suele aparecer en los primeros dos años de vida, a partir de los cinco o seis meses de edad, y es típico de los primeros seis y siete años.

La enfermedad desaparece con la pubertad o la edad adulta, aunque a menudo la piel tiende a permanecer seca y sensible.

¿Cuáles son los síntomas?

La piel atópica bebé se caracteriza por lesiones cutáneas con recaídas crónicas. Esto significa que puede alternar períodos en los que los síntomas son particularmente exacerbados (llamados brotes o fases agudas), a períodos en que la piel vuelve a la normalidad (remisiones).

Las características y ubicaciones de las lesiones son bastante variables en función de la edad. Por ejemplo, los niños pequeños a menudo presentan parches redondos (exudantes) rojos y húmedos que se encuentran en particular en la cara (excepto el área alrededor de la boca que tiende a permanecer libre) y en las extremidades.

En los niños más grandes, la dermatitis a menudo se encuentra en los pliegues de los codos y las rodillas.

¿Cuál es la causa de la dermatitis atópica?

Las causas precisas aún no están completamente claras, ya que probablemente exista una predisposición genética, por lo que los hijos de padres con dermatitis atópica son más propensos de padecer esta condición.

Entre los factores genéticos, la dermatitis atópica está relacionada con el funcionamiento del sistema inmunológico, otros con la actividad de proteínas como la filagrina,  ayuda a mantener juntos a algunos componentes estructurales fundamentales de la epidermis.

Los factores ambientales y la piel sensible también se suman a los factores genéticos. Entre estos se encuentran la exposición a sustancias irritantes (como ropa sintética o lana) o contaminantes ambientales, clima frío y seco, estrés y problemas emocionales.

Cómo cuidar a los bebés con dermatitis atópica

  • La higiene es esencial para los bebés con dermatitis atópica. Por un lado están los baños que ayudan a eliminar las costras, la irritación y los microbios, por otro lado se debe tener especial cuidado de no ser demasiado agresivo para no dañar la delicada piel del bebé.
  • Se debe bañar diariamente al bebé durante un periodo corto, aproximadamente unos cinco minutos.
  • Usa agua tibia y jabones delicados sin conservantes o perfumes para limpiar la piel del bebé.
  • Usa toallas suaves y no ásperas para su secado.
  • No le pongas ropa sintética o lana, ya que causa irritación y picazón.
  • Lava sus prendas con detergentes normales, pero enjuágalas bien.

No existe una terapia definitiva para tratar la dermatitis atópica, pero hay  algunos remedios naturales que pueden disminuir los síntomas.

Durante la fase activa de la dermatitis, se puede aplicar un gel de aloe vera para aliviar la picazón o crear compresas de hierbas que tengan propiedades calmantes y antiinflamatorias, como la centella asiática, diente de león y avena.

La cromoterapia también puede ser un soporte válido. Si tu bebé es muy pequeño debes consultar con su pediatra, ya que esta es la persona adecuada para asesorarte sobre los tratamientos adecuados a seguir.